Ixone & Víctor

Ixone dejó bien claro desde un principio que no quería una invitación al uso. Me prohibió el uso de una tipografía caligráfica, un mosaico o cualquier tipo de flor. Quería una invitación personal que nadie más pudiera tener – por eso decidimos que tenía que llevar una foto de la pareja –  y que se ajustase a su personalidad y a la de su futuro marido. La invitación tenía que ser una sorpresa – ellos no son muy de casarse – así que desechamos el sobre convencional y optamos por una caja de cartón en la que una etiquetaba ya avisaba: “Ixone & Víctor tienen algo que contaros”. Al abrir la caja el destinatario encontraba la invitación entre un montón de confeti y plumas. Al fin y al cabo se trataba de una celebración.